Sábado 4 de Junio, 16 Hs. CINE EN EL BARRIO en el Centro de Estudios MANUEL UGARTE, Emilio Mitre 977, Pque. Chacabuco

•2 junio, 2011 • Dejar un comentario

 

Iniciando el ciclo Latinoamérica de Cine en el Barrio, este sábado 4 de Junio a las 16 hs. proyectaremos la película GIGANTE dirigida por Adrián Biniez. La entrada es gratuita. Te esperamos.

 CENTRO DE ESTUDIOS MANUEL UGARTE, Emilio Mitre 977, PARQUE CHACABUCO

 

 

 

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Balance de la Asamblea de Historia del 19 de abril

•27 abril, 2011 • Dejar un comentario

19 de abril, Asamblea de Historia para discutir la elección de Director de la Carrera

•8 abril, 2011 • Dejar un comentario

Boletín Marzo 2011 Frente Indoamericano – Facultad de Filosofía y Letras – UBA

•16 marzo, 2011 • Dejar un comentario

8 de Marzo Día Internacional de la Mujer

•9 marzo, 2011 • Dejar un comentario

Historia en Marcha saluda a las mujeres en su día

Frente Indoamericano. Apoyo Escolar 2011

•8 marzo, 2011 • Dejar un comentario

El Don de Néstor Kirchner

•25 diciembre, 2010 • 2 comentarios

En el cuento La noche de los dones, Borges trata con un ejemplo criollo la teoría del conocimiento platónico. En el medio de una discusión filosófica se evoca a Platón, según el cual, aseveran, conocer es recordar. Un anciano que estaba presente, cree entender el mecanismo y apela a su reminiscencia para contar una anécdota de juventud. Cuenta que llevado por un peón amigo a un burdel a que inicie su vida sexual, de repente es sorprendido por la entrada  de Juan Moreira. Asustado se refugia en un cuarto, allí encuentra escondida a una mujer; lo llama a su lado donde cumple con el deseo que lo había traído hasta allí. Oye disparos, se escabulle por una escalera que ella le señala. A la salida puede ver como el tiroteo finaliza al mismo tiempo que la vida de Moreira. La conclusión de la remembranza aduce el hombre es el haber conocido dos ideas esenciales: el amor y  la muerte.

Algo semejante nos ha sucedido a los muchos que abrazamos las banderas peronistas de la mano de Néstor Kirchner. En un país que desde 1955 a 2003, grosso modo, se debate entre la tragedia golpista y la fábula neoliberal, el carácter redentor del kirchnerismo es innegable. Porque la serie de reparaciones que se gestaron, desde lo material cotidiano a lo espiritual y simbólico, no habla de otra cosa que de un pasado cuyas tensiones y contradicciones han sido redimidas.

La historia Argentina luego de la caída del “peronismo clásico” se divide entre las fuerzas populares y emancipadoras que él mismo liberó y la reacción conservadora cuyo primer mandamiento reza que la sociedad es naturalmente desigual tanto como explotadora.

Para los jóvenes que nos criamos en la decadente década de los `90, cuyo mayor mérito intelectual fue haber comprobado en todos sus puntos la teoría marxista del fetichismo de la mercancía, el kirchnerismo fue una revelación. Cualquier nostalgioso retrógrado que evoque aquéllos años no dejará de enumerar los dones menemistas, léase: licuadora, lavavajillas, viaje a Miami, y la más afamada ficción argentina: la paridad monetaria, el célebre uno a uno. Este breve inventario no hace acaso otra cosa que comprobar empíricamente la famosa teoría de Marx, que propone que detrás de las mercancías y del dinero se esconden las relaciones de producción, de explotación y de intereses…

Detrás de la licuadora y detrás del viaje a Miami se ocultaban la sumisión al poder financiero antiindustrial, la sodomización de nuestras instituciones por una embajada que tiene estrellas y franjas en su estandarte, y se ocultaban años y años de injusticias y vejaciones que habían empezado con el fin de sustituir al peronismo,  de desaparecerlo y para no fallar, fomentar una cultura inerte que no reproduzca más que las pulsiones de mercado, que el acto más politizado que alguien hiciera fuera poner una feta de salame en el sobre a escrutar. Los laureles que se supieron conseguir se remataban en un todo por dos pesos.

Pero la historia demuestra que los cortes epocales no son pertinentes, porque dentro suyo hay movimientos que se van haciendo camino, pasiones que persisten, que resisten y avanzan. Y esas acumulaciones tienen eco y buscan voz, y hay pujas y reacomodamientos que terminan en una revelación. Porque para muchos el kirchnerismo es una revelación, es el despojo de lo siniestro reprimido y ocultado, el desvelamiento de un país con deseos más solemnes.

Creo que en este punto reside el don de Néstor Kirchner, de hacernos reconocer en una historia que nos había marginado, de recuperarla y sentirnos ser parte de ella. Pero hubo un día en que ese donativo se hizo conciencia. Todos los que estuvimos despidiendo a Néstor tuvimos una experiencia semejante al joven del cuento de Borges, de haber conocido algo que nos va a acompañar toda la vida, la Historia.

Porque todos los que estuvimos en la plaza esos días, los que entramos a despedirlo, los que corrimos al aeroparque, teníamos el sentimiento y la conciencia de que la historia se había hecho presente. Sí, era el clima y el olor del cimbronazo en el continuum histórico. La brecha  provocada en el tiempo por un símbolo que centrífugamente nos convoca con un mensaje a una misión.

En esta navidad, que es algo tan simbólico y que trata de un intercambio de dones, debemos recordar, apelando a lógicas ancestrales, que el Don no se realiza en su goce sino en su devolución.

Sebastián Sosa